Nota introductoria y traducción de Jorge Riechmann
Entre los dialogantes de esa conversación soberana realizada en la poesía de René Char, el primerísimo rango corresponde sin duda a las voces y los silencios del pintor lorenés Georges de La Tour y del filósofo presocrático Heráclito de Éfeso, significativamente asociados en varios textos de Char (el primero de ellos es el aforismo número IX de Partage formel, en Fureur et mystère (Œuvres complètes, p. 157). La Tour, asombroso pintor de la luz en el corazón de las tinieblas, fue olvidado durante siglos e incluso su nombre se perdió; es sintomático que su «recuperación» se inicie en el vórtice de las catástrofes bélicas del siglo XX (artículo de Hermann Voss en 1915). Su revelación al público tuvo lugar en 1934, en una exposición en el museo parisino de L'Orangerie (Les peintres de la réalité en France au XVIIe siècle) que Char visitó. Su cuadro acaso más famoso, la Madeleine à la veilleuse, no sale del olvido hasta 1941 y sólo es atribuido a La Tour en 1944. Del reconocimiento de Char al pintor lorenés, «que señoreó las tinieblas hitlerianas con un diálogo de seres humanos», da cuenta el texto 178 de Feuillets d’Hypnos (Œuvres complètes, p. 218). (T)

(De las notas del traductor, René CHAR, El desnudo perdido, Madrid: Hiperión, 1995, p. 170)
 
   
FEUILLETS D'HYPNOS, 178
   
La reproduction en couleur du Prisonnier de Georges de La Tour que j'ai piquée sur le mur de chaux de la pièce où je travaille semble, avec le temps, réfléchir son sens dans notre condition. Elle serre le cœur mais aussi désaltère ! Depuis deux ans, pas un réfractaire qui n'ait, passant la porte, brûlé ses yeux aux preuves de cette chandelle. La femme explique, l'emmuré écoute. Les mots qui tombent de cette terrestre silhouette d'ange rouge sont des mots essentiels, des mots qui portent immédiatement secours. Au fond du cachot, les minutes de suif de la clarté tirent et diluent les traits de l'homme assis. Sa maigreur d'ortie sèche, je ne vois pas un souvenir pour la faire frissonner. L'écuelle est une ruine. Mais la robe gonflée emplit soudain tout le cachot. Le Verbe de la femme donne naissance à l'inespéré mieux que n'importe quelle aurore.

Reconnaissance à Georges de La Tour qui maîtrisa les ténébres hitlériennes avec un dialogue d'êtres humains.
 
   
HOJAS DE HIPNOS, 178
La reproducción en color del Prisionero de Georges de La Tour que he clavado en la pared de cal de la habitación donde trabajo parece, con el tiempo, reflejar su sentido sobre nuestra condición. Oprime el corazón, mas ¡qué bien apaga la sed! Desde hace dos años, ni un solo refractario ha podido atravesar la puerta sin quemar sus ojos en las pruebas de esta candela. La mujer explica, el emparedado escucha. Las palabras que van cayendo de su terrestre silueta de ángel rojo son palabras esenciales, palabras que auxilian inmediatamente. Al fondo del calabozo, los minutos de sebo de la claridad estiran y diluyen los rasgos del hombre sentado. Esa su delgadez de ortiga seca, no veo ni un recuerdo que pueda hacerla temblar. La escudilla es una ruina. Pero la falda hinchada de repente llena todo el calabozo. El Verbo de la mujer hace nacer lo inesperado mejor que cualquier aurora.

Agradecimiento a Georges de La Tour, que señoreó las tinieblas hitlerianas por medio de un diálogo de seres humanos.
 
 
Job y su mujer, c. 1640-1645
Conocido en 1934-1935 como El prisionero
Georges de La Tour
Musée Départemental des Vosges, Épinal
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(Or) René CHAR, Feuillets d'Hypnos, París: Gallimard, 1946. Inclus dans Fureur et mystère, París: Gallimard, 1948, 1967.
Yves BATTISTINI, «René Char et la tradition classique», Cahiers du Labiana, Università di Corsica.
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