|
|
1. In terrors Los shrunk from his task:
His great hammer fell from his hand:
His fires beheld, and sickening,
Hid their strong limbs in smoke.
For with noises ruinous loud;
With hurtlings & clashings & groans
The Immortal endur'd his chains,
Tho' bound in a deadly sleep.
2. All the myriads of Eternity:
All the wisdom & joy of life:
Roll like a sea around him,
Except what his little orbs
Of sight by degrees unfold.
3. And now his eternal life
Like a dream was obliterated.
4. Shudd'ring, the Eternal Prophet smote
With a stroke, from his north to south region
The bellows & hammer are silent now
A nerveless silence, his prophetic voice
Siez'd; a cold solitude & dark void
The Eternal Prophet & Urizen clos'd.
5. Ages on ages rolld over them
Cut off from life & light frozen
Into horrible forms of deformity
Los suffer'd his fires to decay
Then he look'd back with anxious desire
But the space undivided by existence
Struck horror into his soul.
6. Los wept obscur'd with mourning:
His bosom earthquak'd with sighs;
He saw Urizen deadly black,
In his chains bound, & Pity began,
7. In anguish dividing & dividing
For pity divides the soul
In pangs eternity on eternity
Life in cataracts pourd down his cliffs
The void shrunk the lymph into Nerves
Wand'ring wide on the bosom of night
And left a round globe of blood
Trembling upon the Void
Thus the Eternal Prophet was divided
Before the death-image of Urizen
For in changeable clouds and darkness
In a winterly night beneath,
The Abyss of Los stretch'd immense:
And now seen, now obscur'd, to the eyes
Of Eternals, the visions remote
Of the dark seperation appear'd.
As glasses discover Worlds
In the endless Abyss of space,
So the expanding eyes of Immortals
Beheld the dark visions of Los,
And the globe of life blood trembling.
8. The globe of life blood trembled
Branching out into roots;
Fib'rous, writhing upon the winds;
Fibres of blood, milk and tears;
In pangs, eternity on eternity.
At length in tears & cries imbodied
A female form trembling and pale
Waves before his deathy face.
9. All Eternity shudderd at sight
Of the first female now separate
Pale as a cloud of snow
Waving before the face of Los.
10. Wonder, awe, fear, astonishment,
Petrify the eternal myriads;
At the first female form now separate
They call'd her Pity, and fled.
11. "Spread a Tent, with strong curtains around them
"Let cords & stakes bind in the Void
That Eternals may no more behold them."
12. They began to weave curtains of darkness
They erected large pillars round the Void
With golden hooks fastend in the pillars
With infinite labour the Eternals
A woof wove, and called it Science.
|
|
5
10
15
20
25
30
35
40
45
50
55
60
65
70
75
|
|
|
|
|
1. Aterrado, Los retrocedió ante su tarea: su gran martillo cayó de su mano: sus llamas le vieron, y, desfalleciendo, escondieron en la humareda sus miembros poderosos. Pues, con un estrépito de ruinas, ensordecedor, con choques, golpes, gemidos, el Inmortal soportaba sus cadenas, a pesar de estar ligado por un profundo sueño.
2. Todas las miríadas de la Eternidad, toda la sabiduría y toda la alegría de la vida rodaban como un Océano alrededor de él, excepto aquello que los pequeños orbes de su vista le desvelaban gradualmente.
3. Y ahora, su Vida eterna se borró como un sueño.
4. Estremeciéndose, el Profeta eterno asestó el golpe desde su región del norte a la del sur. El fuelle y el martillo permanecían ahora callados. Un silencio sin vigor embargaba su voz pofética; en una fría soledad, en un vacío oscuro, el Profeta eterno y Urizen se encontraron encerrados.
5. Edades y más edades rodaron sobre ellos, separados de la vida y de la luz, helados en formas horribles y monstruosas. Los dejó que sus llamas se consumieran; después, miró hacia atrás con un ansioso deseo, pero el Espacio, que la existencia no dividía, llenó su alma de horror.
6. Los lloró oscurecido por su pesadumbre; su pecho fué presa de cataclismos de suspiros. Vió a Urizen cadavérico, negro, sujeto por cadenas, y la Piedad nació.
7. Dividiéndolo, dividiéndolo entre sus angustias (pues la Piedad divide el alma), en medio de torturas, eternidad sobre eternidad, la vida chorreó en cataratas de arriba a abajo de sus escarpados. El Vacío hizo contraerse la linfa en nervios que erraron a lo largo, sobre el seno de noche, y que dejaron un globo redondo de sangre temblando sobre el vacío. Así el Profeta eterno quedó escindido ante la imagen cadavérica de Urizen. Pues, entre tinieblas y nubes cambiantes, por debajo, en una noche invernal, el abismo de Los se extendía, inmenso; y, tan pronto visibles, como tan pronto escondidas a los ojos de los Eternos, las visiones lejanas de la sombría separación aparecían. Lo mismo que unas lentes descubren mundos en el abismo sin fin del espacio, lo mismo los ojos expansionadores de los Inmortales veían las visiones sombrías de Los y el globo de sangre vital que temblaba.
8. El globo de sangre vital temblaba, ramificándose en raíces fibrosas retorcidas sobre los vientos, fibras de sangre, de leche y de lágrimas, en medio de torturas, eternidad sobre eternidad. Al fin, tomando cuerpo en las lágrimas y los gritos, una forma de mujer, temblorosa y pálida, vaciló ante su rostro de muerte.
9. Toda la Eternidad se estremeció al ver la primera Mujer, ahora separada, pálida como una nube de nieve, vacilante ante el rostro de Los.
10. La maravilla, el terror, el miedo, el asombre petrificaron a las miríadas de los Eternos, al ver la primera forma femenina, ahora separada. La llamaron Piedad y huyeron.
11. «¡Desplegad una tienda y cortinas espesas en torno a ellos! Que cuerdas y picas encierren el Vacío a fin de que los Eternos no puedan volverlo a ver.»
12 Comenzaron a tejer cortinas de oscuridad, elevaron grandes pilares en tomo al vacío; las sujetaron con garfios de oro. Con infinito trabajo, los Eternos tejieron una tela y la llamaron la Ciencia.
|
|
|
|
|
El libro de Urizen se sitúa en un punto intermedio de la producción por parte de Blake de «manuscritos iluminados» donde se fusionan sus dotes como poeta y pintor por un lado y, por otro, su innovador trabajo como grabador e impresor. La obra está muy lejos del carácter casi monocromo de Los cantos de inocencia (1789), pero no alcanza todavía la riqueza de colorido de Jerusalén: la emanación del gigante Albión (1804). Lo que definió la evolución de Blake hacia el «manuscrito iluminado», reminiscente de los manuscritos medievales, fue la creencia en la necesidad de primar la imaginación (entendida como una facultad perceptiva opuesta a las abstracciones de la razón), así como el principio estético de que las formas ideales del arte se basaban en la visión interior y no en la observación de la naturaleza (con la consiguiente exigencia de una lectura en la que interviniera un complejo diálogo entre palabra e imagen, esto es, que implicara la imaginación visual).
A partir de 1796, Blake empezaría a imprimir sus poemas sólo por una cara de la hoja, una práctica que pone de manifiesto la naturaleza pictórica de sus textos y que se ha descrito como el paso de la idea de «la impresión como página» a «la impresión como pintura». Aunque no fue el único que experimentó con la combinación de poesía y pintura a través de alguna forma de impresión en color en el último tercio del siglo XVIII, Blake alcanzó unos resultados de gran originalidad gracias a una técnica de aguafuerte en relieve de su propia invención cuyo proceso exacto es todavía hoy motivo de controversia. La importancia concedida a las imágenes se manifestó no sólo en sus libros, sino también en algunas de las ilustraciones que realizó de obras de otros, como las acuarelas que pintó hacia el final de su vida sobre La divina comedia de Dante, con un fuerte contenido interpretativo y simbólico que trasciende la mera representación visual del texto.
El libro de Urizen consiste en una serie de aguafuertes impresos con tinta marrón anaranjada y coloreados luego con acuarela. Los ocho ejemplares conservados del libro presentan tanto distinto número como distintas disposiciones de las láminas y, por lo tanto, distintas secuencias narrativas; además, algunas láminas carecen de textos. Blake confeccionó los primeros seis ejemplares en 1794, otro en 1795 y el último en 1818. Sólo un ejemplar de 1794 y el ejemplar de 1795 contienen la totalidad de aguafuertes, veintiocho, con los que Blake habría diseñado la obra original. La secuencia de las láminas del capítulo V que se ofrece en esta página corresponde al ejemplar A de 1794, según el orden propuesto por David V. Erdman.
El primer libro de Urizen o El libro de Urizen, tal como acabaría titulándolo Blake, fue el primero de los llamados «libros de Urizen», al que seguirían El libro de Ahania (1795) y El libro de Los (1796); fue asimismo la primera versión de su idea de la caída de Dios como caída de la humanidad, aunque puede leerse también como una parodia del Génesis y una denuncia de la tiranía de la religión organizada. Los «libros de Urizen» forman parte del grupo de obras conocidas como las «profecías de Lambeth», por el barrio londinense donde residía Blake en la época, grupo que incluye Las visiones de las hijas de Albión (1793), América: una profecía (1793), Europa: una profecía (1794), y El canto de Los (1795). El conjunto constituye una extraordinaria mezcla de visiones apocalípticas con las Blake que elaboró una peculiar mitología personal en la que están presentes la subversión política, relecturas de la teología cristiana y exploraciones psicológicas. (S)
|
|
|