Traducción de Francesca Mestre |
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ΥΑΚΙΝΘΟΣ
᾿Ανάγνωθι τὴν ὑάκινθον, γέγραπται γὰρ καί φησιν ἀναφῦναι τῆς γῆς ἐπὶ μειρακίῳ καλῷ καὶ θρηνεῖ αὐτὸ ἅμα τῷ ἦρι γένεσιν οἶμαι παρ' αὐτοῦ λαβοῦσα, ὅτε ἀπέθανε. καὶ μή σε λειμὼν ἀναβάλῃ τοῦτο, καὶ γὰρ ἐνταῦθα ἐκπέφυκεν, ὁποία τῆς γῆς ἀνέσχε. λέγει δὲ ἡ γραφὴ καὶ ὑακινθίνην εἶναι τῷ μειρακίῳ τὴν κόμην καὶ τὸ αἷμα ἔμβιον τῇ γῇ γινόμενον εἰς οἰκεῖόν τι χρῶσαι τὸ ἄνθος. ῥεῖ δὲ ἀπ' αὐτῆς τῆς κεφαλῆς ἐμπεπτωκότος αὐτῇ τοῦ δίσκου. δεινὴ μὲν ἡ διαμαρτία καὶ οὐδὲ πιστὴ λέγεται κατὰ τοῦ ᾿Απόλλωνος· ἐπεὶ δὲ οὐ σοφισταὶ τῶν μύθων ἥκομεν οὐδὲ ἀπιστεῖν ἕτοιμοι, θεαταὶ δὲ μόνον τῶν γεγραμμένων, ἐξετάσωμεν τὴν γραφὴν καὶ πρῶτόν γε τὴν βαλβῖδα τοῦ δίσκου. βαλβὶς διακεχώρισται μικρὰ καὶ ἀποχρῶσα ἑνὶ ἑστῶτι, εἰ μὴ τὸ κατόπιν καὶ τὸ δεξιὸν σκέλος ἀνέχουσα, πρανῆ τὰ ἔμπροσθεν, καὶ κουφίζουσα θάτερον τοῖν σκελοῖν, ὃ χρὴ συναναβάλλεσθαι καὶ συμπορεύεσθαι τῇ δεξιᾷ. τὸ δὲ σχῆμα τοῦ δίσκον ἀνέχοντος ἐξαλλάξαντα τὴν κεφαλὴν ἐπὶ δεξιὰ χρὴ κυρτοῦσθαι τόσον, ὅσον ὑποβλέψαι τὰ πλευρά, καὶ ῥιπτεῖν οἷον ἀνιμῶντα καὶ προσεμβάλλοντα τοῖς δεξιοῖς πᾶσι. καὶ ὁ ᾿Απόλλων οὕτω πως ἐδίσκευσεν, οὐ γὰρ ἂν ἄλλως ἀφῆκεν, ἐμπεσὼν δὲ ὁ δίσκος ἐς τὸ μειράκιον τὸ μὲν κεῖται καὶ ἐπ' αὐτοῦ γε τοῦ δίσκου–Λακωνικὸν μειράκιον καὶ τὴν κνήμην ὀρθὸν καὶ δρόμων οὐκ ἀγύμναστον καὶ βραχίονα ὑπεγεῖρον ἤδη καὶ τὴν ὥραν τῶν ὀστῶν ὑπεκφαῖνον ἀπέστραπται δὲ ᾿Απόλλων ἔτι ἐφεστὼς τῇ βαλβῖδι καὶ κατὰ γῆς βλέπει. πεπηγέναι φήσεις αὐτόν, τοσοῦτον αὐτῷ τῆς ἐκπλήξεως ἐμπέπτωκεν. ἀμαθής γε ὁ Ζέφυρος νεμεσήσας αὐτῷ καὶ τὸν δίσκον ἐς τὸ μειράκιον παρείς, καὶ γέλως δοκεῖ τῷ ἀνέμῳ ταῦτα καὶ τωθάζει περιωπὴν ἔχων. ὁρᾷς δὲ οἶμαι αὐτὸν ἐν πτηνῷ τῷ κροτάφῳ καὶ ἁβρῷ τῷ εἴδει, καὶ στέφανον φέρει πάντων ἀνθέων, μικρὸν δὲ ὕστερον καὶ τὴν ὑάκινθον αὐτοῖς ἐμπλέξει. |
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| JACINTO (DESCRIPCIONES DE CUADROS, 1.24) | ||||||||||||||||||
Lee* el jacinto pues tiene una inscripción que dice que crece de la tierra en homenaje a un bello muchacho; también es un canto fúnebre que hace oír al iniciarse la primavera porque, creo, en primavera fue cuando el muchacho le dio vida al morir él. No dejes que la pradera te distraiga de la flor, pues es ahí donde nace, en todo el esplendor que le da la tierra. El cuadro nos cuenta que la cabellera del muchacho era parecida al jacinto y que su sangre viva regó la tierra hasta darle a la flor su color habitual; la sangre fluye desde el lugar de la cabeza donde fue alcanzado por el disco. Error terrible y difícilmente atribuible a Apolo. Sin embargo, como no hemos venido aquí como expertos en mitos o para ponerlos en duda, sino sólo como espectadores de los cuadros, analicemos éste y veamos primero la base desde la cual se lanza el disco. Es una base muy pequeña, apenas suficiente para una sola persona de pie, pues sólo se sustenta en ella la parte de atrás, la pierna derecha debe estar inclinada hacia delante, mientras que la otra en el aire, como es menester para el lanzamiento y así dar apoyo a la derecha. En cuanto a la posición del hombre que sostiene el disco es la siguiente: con la cabeza ladeada hacia la derecha, debe inclinarse tanto hacia ese lado como para ver claramente su costado, y lanzar el disco como si lo arrastrara apoyándose para ello en todo su lado derecho. Sin duda era así como lanzaba el disco Apolo, pues de ninguna otra manera podía hacerlo, pero en aquella ocasión el disco fue a dar al muchacho que yace sobre el propio disco —es un muchacho de Laconia, con piernas rectas y no poco ejercitadas en la carrera, de brazos ya muy desarrollados tal como indican las líneas de los huesos debajo de la carne—. Apolo, estupefacto, se encuentra todavía en el punto de lanzamiento, mirando hacia abajo. Dirías que está clavado en el suelo, de tan grande como es la consternación que lo ha invadido. Ahí también está Céfiro, haciéndose el desentendido, pues por estar enfadado con Apolo ha hecho que el disco alcance al muchacho, y parece que lanza su risa al viento y se burla desde su observatorio. Sin duda lo ves con su carrillo hinchado y con aspecto delicado; lleva una corona de flores variadas a las cuales, dentro de poco, se unirá también la del jacinto. Nota de la traductora (*) Se decía que la flor del jacinto dibujaba las letras AI AI en sus pétalos. |
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