Lorenzo Costa
El reino de Comos, 1507
Musée du Louvre, París


Tiziano Vecelli
Ofrenda a la diosa de los amores, 1518
Museo del Prado, Madrid




La bacanal de los andrios, c. 1523-25
Museo del Prado, Madrid


Léonard Gaultier
Los cupidos, 1614
Grabado a partir de una pintura de Antoine Caron
Bibliothèque Nationale de France, París


Francesco Albani
Primavera, 1616-17
Galleria Borghese, Roma




Verano, 1616-17
Galleria Borghese, Roma




Otoño, 1616-17
Galleria Borghese, Roma



Invierno, 1616-17
Galleria Borghese, Roma





Pieter Paul Rubens
Bacanal en Andros, 1616
Nationalmuseum, Estocolmo


Nicolas Poussin
Bacanal con una tañedora de laúd,
también llamado Los andrios, 1626
Musée du Louvre, París


Sebastiano Ricci
El encuentro de Ariadna y Baco, 1713
Musée du Louvre, París




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Nota editorial

Las Descripciones de cuadros de Filóstrato fueron objeto durante el Renacimiento y el Barroco de algunos intentos de recreación histórica de las pinturas que supuestamente describía, como el grabado que figura en la portada sobre la crianza de Aquiles (¶) o el titulado Los cupidos, que fueron incluidos en diversas ediciones del siglo XVII de la traducción francesa de Filóstrato de Blaise de Vigenère (Les Images ou Tableaux de platte peinture des deux Philostrates, et des statues de Callistrate, 1578). Los grabados, parte de una extensa serie, eran copia de las pinturas que en su momento se encargaron a Antoine Caron (c. 1520-1598), el pintor de la corte de Catalina de Médicis, y fueron realizados por Léonard Gaultier (c. 1570-1635). La Ofrenda a la diosa del amor y La bacanal de los andrios de Tiziano obedecieron también a un encargo explícito en este sentido del duque de Ferrara, Alfonso de Este, que pretendía crear una galería personal de cuadros en su gabinete que reprodujeran fielmente los datos literarios de las Descripciones. Tiziano siguió al pie de la letra el texto de Filóstrato que le remitió el duque para la composición de la Ofrenda, aunque fue más flexible en Los andrios, tema éste que un siglo después desarrollarían también Rubens —que había quedado profundamente impresionado por el cuadro de Tiziano cuando lo vio en Roma— o Nicolas Poussin. Tal como sucede en las versiones de Rubens y Poussin de Los andrios, Filóstrato fue utilizado asimismo por los pintores renacentistas y barrocos como fuente directa o indirecta de temas y escenas mitológicos. Es el caso del El reino de Comos, una tabla que empezó Andrea Mantegna y fue terminada por Lorenzo Costa, donde el personaje central es Comos, el dios de las festividades, hijo y compañero de Dioniso, figura tomada de Descripciones 1.2. La tabla fue encargada por Isabela de Este, la hermana de Alfonso, que patrocinó una de las primeras traducciones de Filóstrato al vernáculo, realizada por el bizantino Demetrio Moscas, traducción que luego donó al hermano. También está inspirado en Filóstrato el grupo de las cuatro estaciones de Francesco Albani, cuya composición se basa en Descripciones 1.6, que relata cómo los cupidos juegan a tirar manzanas en primavera —el mismo pasaje que aparece en el grabado de Gaultier— o la despedida de Venus y Adonis en otoño. O el Ariadna y Baco de Sebastiano Ricci, que pintó dos versiones del encuentro, la de filiación filostrátea que se reproduce arriba, con Ariadna dormida, y otra siguiendo a Ovidio, que la describe despierta mientras se lamenta de su destino.