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Cómo consiguió el dromedario su joroba
CUENTOS TAL CUAL

Traducción colectiva

ow this is the next tale, and it tells how the Camel got his big hump.

In the beginning of years, when the world was so new and all, and the Animals were just beginning to work for Man, there was a Camel, and he lived in the middle of a Howling Desert because he did not want to work; and besides, he was a Howler himself. So he ate sticks and thorns and tamarisks and milkweed and prickles, most 'scruciating idle; and when anybody spoke to him he said 'Humph!' Just 'Humph!' and no more.

Presently the Horse came to him on Monday morning, with a saddle on his back and a bit in his mouth, and said, 'Camel, O Camel, come out and trot like the rest of us.'

'Humph!' said the Camel; and the Horse went away and told the Man.

Presently the Dog came to him, with a stick in his mouth, and said, 'Camel, O Camel, come and fetch and carry like the rest of us.'

'Humph!' said the Camel; and the Dog went away and told the Man.

Presently the Ox came to him, with the yoke on his neck and said,'Camel, O Camel, come and plough like the rest of us.'

'Humph!' said the Camel; and the Ox went away and told the Man.

At the end of the day the Man called the Horse and the Dog and the Ox together, and said, 'Three, O Three, I'm very sorry for you (with the world so new-and-all); but that Humph-thing in the Desert can't work, or he would have been here by now, so I am going to leave him alone, and you must work double-time to make up for it.'

That made the Three very angry (with the world so new-and-all), and they held a palaver, and an indaba, and a punchayet, and a pow-wow on the edge of the Desert; and the Camel came chewing on milkweed most 'scruciating idle, and laughed at them. Then he said 'Humph!' and went away again.

Presently there came along the Djinn in charge of All Deserts, rolling in a cloud of dust (Djinns always travel that way because it is Magic), and he stopped to palaver and pow-wow with the Three.

'Djinn of All Deserts,' said the Horse, 'is it right for any one to be idle, with the world so new-and-all?'

'Certainly not,' said the Djinn.

'Well,' said the Horse, 'there's a thing in the middle of your Howling Desert (and he's a Howler himself) with a long neck and long legs, and he hasn't done a stroke of work since Monday morning. He won't trot.'

'Whew!' said the Djinn, whistling, 'that's my Camel, for all the gold in Arabia! What does he say about it?'

'He says "Humph!"' said the Dog; 'and he won't fetch and carry.'

'Does he say anything else?'

'Only "Humph!"; and he won't plough,' said the Ox.'Very good,' said the Djinn. 'I'll humph him if you will kindly wait a minute.'

The Djinn rolled himself up in his dust-cloak, and took a bearing across the desert, and found the Camel most 'scruciatingly idle, looking at his own reflection in a pool of water.

'My long and bubbling friend,' said the Djinn, 'what's this I hear of your doing no work, with the world so new-and-all?'

'Humph!' said the Camel.

The Djinn sat down, with his chin in his hand, and began to think a Great Magic, while the Camel looked at his own reflection in the pool of water.'You've given the Three extra work ever since Monday morning, all on account of your 'scruciating idleness,' said the Djinn; and he went on thinking Magics, with his chin in his hand.

'Humph!' said the Camel.

'I shouldn't say that again if I were you,' said the Djinn; you might say it once too often. Bubbles, I want you to work.'

And the Camel said 'Humph!' again; but no sooner had he said it than he saw his back, that he was so proud of, puffing up and puffing up into a great big lolloping humph.

arraré ahora el siguiente cuento, que cuenta cómo consiguió el dromedario su gran giba.

En el principio de los años, cuando el mundo estaba recién hecho y todo eso, y los animales justo empezaban a trabajar para el hombre, había un dromedario que vivía en medio de un hosco desierto porque no quería trabajar; y, además, también él era muy hosco. Así que comía ramitas, espinas, tamariscos, algodoncillos y pinchos, sin haciendo estraordinariamente el vago; y cuando le hablaba alguien siempre respondía: «¡Gibah!». Sólo «gibah» y nada más.

Entonces el caballo fue a verlo el lunes por la mañana, con una silla en el lomo y un freno en la boca, y dijo:

—Dromedario, oh, dromedario, ven con nosotros y trota como hacemos todos.

—¡Gibah! —respondió el dromedario.

Y el caballo se marchó y se lo contó al hombre.

Entonces el perro fue a verlo con un palo en la boca y dijo:

—Dromedario, oh, dromedario, ven, busca y lleva cosas, como hacemos todos.

—¡Gibah! —respondió el dromedario.

Y el perro se marchó y se lo contó al hombre.

Entonces fue a verlo el buey con el yugo en el cuello y dijo:

—Dromedario, oh dromedario, ven y ara como hacemos todos.

—¡Gibah! —respondió el dromedario.

Y el buey se marchó y se lo contó al hombre.

Al final del día, el hombre llamó al caballo, al perro y al buey y les dijo:

—Tres, oh, tres, lo siento mucho por vosotros (estando el mundo recién hecho y todo eso); pero ese giboso del desierto es incapaz de trabajar, pues de otro modo ya estaría aquí, así que voy a olvidarme de él y tendréis que trabajar el doble para compensar su ausencia.

Eso hizo que los tres se enfadaran mucho (estando el mundo recién hecho y todo eso) y celebraron una conferencia, un indaba, un punchayet y un parlamento en el límite del desierto, y el camello se acercó mascando algodoncillo y haciendo estraordinariamente el vago y se rió de ellos. Luego dijo «¡Gibah!» y se marchó otra vez.

Entonces apareció el genio que tenía a su cargo todos los desiertos, deslizándose en una nube de polvo (los genios siempre viajan así porque es magia) y se detuvo para conferenciar y parlamentar con los tres.

—Genio de todos los desiertos —dijo el caballo—, ¿es justo que alguien haga el vago, con el mundo recién hecho y todo eso?

—En absoluto —dijo el genio.

—Bueno —dijo el caballo—, hay una criatura en medio de tu hosco desierto (y también él es muy hosco), tiene un largo cuello y unas largas patas; y no ha dado golpe desde el lunes por la mañana. No quiere trotar.

—¡Fiuuu! —dijo el genio, silbando—. ¡Por todo el oro de Arabia, es mi dromedario! ¿Y él qué dice?

—Dice «¡Gibah!» —dijo el perro—; y no quiere buscar ni llevar cosas.

—¿Dice algo más?
—Sólo «¡Gibah!»; y no quiere arar—dijo el buey.

—Muy bien —dijo el genio—. Ya le daré yo gibah si tenéis la bondad de esperar un momento.

El genio se envolvió en su capa de polvo, se adentró en el desierto y encontró al dromedario haciendo estraordinariamente el vago, contemplando su propio reflejo en un charco de agua.

—Mi largo y burbujeante amigo —dijo el genio—, ¿qué es eso que me han dicho que no trabajas nada, estando el mundo recién hecho y todo eso?

—¡Gibah! —respondió el dromedario.

El genio se sentó, con una mano en la barbilla, y empezó a pensar una gran magia, mientras el dromedario contemplaba su propio reflejo en un charco de agua.

—Has hecho que los tres tengan que trabajar más desde el lunes por la mañana, todo por culpa de tu estraordinaria pereza —dijo el genio, mientras seguía pensando magias con la mano en la barbilla.

—¡Gibah! —respondió el dromedario.

—Yo que tú no volvería a decir eso; podrías arrepentirte. Burbujas, quiero que trabajes.

Y el dromedario dijo «¡Gibah!» otra vez; pero nada más decirlo vio que su lomo, del que tan orgulloso estaba, se hinchaba y se hinchaba hasta convertirse en una giba grande y desgarbada.
This is the picture of the Djinn making the beginnings of the Magic that brought the Humph to the Camel. First he drew a line in the air with his finger, and it became solid: and then he made a cloud, and then he made an egg—you can see them both at the bottom of the picture—and then there was a magic pumpkin that turned into a big white flame. Then the Djinn took his magic fan and fanned that flame till the flame turned into a magic by itself. It was a good Magic and a very kind Magic really, though it had to give the Camel a Humph because the Camel was lazy. The Djinn in charge of All Deserts was one of the nicest of the Djinns, so he would never do anything really unkind.
Éste es un dibujo del genio empezando a hacer la magia que le puso la gibah al dromedario. Primero trazó en el aire una línea con el dedo, que luego se materializó; luego hizo una nube y luego un huevo —puedes verlos los dos en la parte de abajo— y luego salió una calabaza mágica que se convirtió en una gran llama blanca. Luego el genio tomó su abanico mágico y abanicó la llama hasta que la llama se convirtió ella misma en una magia. Era una magia buena y en realidad una magia muy amable, aunque se vio oblligado a ponerle una gibah al dromedario, porque el era perezoso. El genio encargado de todos los desiertos era uno de los genios más simpáticos, así que no haría nada desagradable.
'Do you see that?' said the Djinn. 'That's your very own humph that you've brought upon your very own self by not working. To-day is Thursday, and you've done no work since Monday, when the work began. Now you are going to work.'

'How can I,' said the Camel, 'with this humph on my back?'

'That's made a-purpose,' said the Djinn, 'all because you missed those three days. You will be able to work now for three days without eating, because you can live on your humph; and don't you ever say I never did anything for you. Come out of the Desert and go to the Three, and behave. Humph yourself!'
—¿Ves eso? —dijo el genio—. Es la giba que tu mismo te has puesto encima por no trabajar. Hoy es jueves, y no has hecho nada desde el lunes, cuando empezó el trabajo. Ahora vas a trabajar.

—¿Cómo voy a hacerlo con esta giba en la espalda? —preguntó el dromedario.

—Está hecha a propósito —contestó el genio—, y todo porque has perdido esos tres días. Ahora podrás trabajar tres días sin comer, porque puedes vivir de tu giba; y no digas que no he hecho nada por ti. Sal del desierto, ve con los tres y pórtate bien. A gibar.
Here is the picture of the Djinn in charge of All Deserts guiding the Magic with his magic fan. The camel is eating a twig of acacia, and he has just finished saying "humph" once too often (the Djinn told him he would), and so the Humph is coming. The long towelly-thing growing out of the thing like an onion is the Magic, and you can see the Humph on its shoulder. The Humph fits on the flat part of the Camel's back. The Camel is too busy looking at his own beautiful self in the pool of water to know what is going to happen to him.

Underneath the truly picture is a picture of the World-so-new-and-all. There are two smoky volcanoes in it, some other mountains and some stones and a lake and a black island and a twisty river and a lot of other things, as well as a Noah's Ark. I couldn't draw all the deserts that the Djinn was in charge of, so I only drew one, but it is a most deserty desert.
Éste el es dibujo del genio encargado de todos los desiertos guiando la magia con su abanico mágico. El dromedario está comiendo una ramita de acacia, y acaba de pasarse de la raya diciendo «gibah» (como le había dicho el genio), y por eso se acerca la gibah. La cosa larga y que parece una toalla que sale de lo que parece una cebolla es la magia, y puedes ver la gibah sobre su hombro. La gibah encaja en la parte plana del lomo del dromedario. El dromedario está demasiado ocupado contemplando su hermosa imagen en el charco para darse cuenta de lo que está a punto de sucederle.

En la parte de abajo de este dibujo verdadero hay un dibujo del mundo recién hecho y esas cosas. Hay dos volcanes humeantes, algunas montañas más, algunas piedras, un lago, una isla negra, un río serpenteante y muchas otras cosas, así como el arca de Noé. No podía dibujar todos los desiertos de los que estaba encargado el genio, así que he dibujado sólo uno, pero es un desierto muy desértico.
And the Camel humphed himself, humph and all, and went away to join the Three. And from that day to this the Camel always wears a humph (we call it 'hump' now, not to hurt his feelings); but he has never yet caught up with the three days that he missed at the beginning of the world, and he has never yet learned how to behave.

The Camel's hump is an ugly lump
    Which well you may see at the Zoo;
But uglier yet is the hump we get
    From having too little to do.

Kiddies and grown-ups too-oo-oo,
If we haven't enough to do-oo-oo,
    We get the hump—
    Cameelious hump—
The hump that is black and blue!

We climb out of bed with a frouzly head
    And a snarly-yarly voice.
We shiver and scowl and we grunt and we growl
    At our bath and our boots and our toys;

And there ought to be a corner for me
(And I know there is one for you)
    When we get the hump—
    Cameelious hump—
The hump that is black and blue!

The cure for this ill is not to sit still,
    Or frowst with a book by the fire;
But to take a large hoe and a shovel also,
    And dig till you gently perspire;

And then you will find that the sun and the wind.
And the Djinn of the Garden too,
    Have lifted the hump—
    The horrible hump—
The hump that is black and blue!

I get it as well as you-oo-oo—
If I haven't enough to do-oo-oo—
    We all get hump—
    Cameelious hump—
Kiddies and grown-ups too!
Y el dromedario se tuvo que gibar y, con la giba a cuestas, fue a reunirse con los tres. Y desde ese día el dromedario siempre lleva una giba (es mejor llamarla joroba para no herir sus sentimientos); pero no ha recuperado todavía los tres días que perdió al principio del mundo, y no ha aprendido todavía a portarse bien.

Carga el dromedario con un bulto raro,
puedes verlo en el zoo;
pero aún más grande la giba nos sale
cuando somos perezosos.

A los niños y a los grandes,
cuando somos holgazanes,
nos sale la giba,
camélida giba,
la giba negra y granate.

Saltamos del lecho, el pelo revuelto
y mascullando entre dientes.
Con lloros, quejidos, gruñidos y enojos
ante baño, botas e incluso juguetes.

Tendría que haber rincón para mí
(y para ti, bien lo sabes)
al salirnos giba,
camélida giba,
la giba negra y granate.

La cura a este daño es no estar sentado
o ante el fuego con un libro,
sino usar la azada y también el pico
hasta sudar un poquito.

Y entonces verás que el viento y el sol,
también el genio del parque,
te quitan la giba,
la espantosa giba,
la giba negra y granate.

A mí como a ti, a todos nos sale
cuando somos holgazanes,
nos sale la giba,
camélida giba,
a los niños y a los grandes.
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